La necesidad de lo infinito. Obras monocromas en colección olorVISUAL.

El Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla (CICUS) alberga la exposición “La necesidad de lo infinito. Obras monocromas en colección olorVISUAL” que se puede visitar hasta el 23 de mayo.18. Una selección de piezas de la amplia colección olorVISUAL, creada por el perfumista Ernesto Ventós y que estimula la memoria olfativa.

La necesidad de lo infinito. Obras monocromas en colección olorVISUAL.

La necesidad de lo infinito. Obras monocromas en colección olorVISUAL.

En una primera impresión, “La necesidad de lo infinito” parece una exposición compleja y atrevida, por la diversidad y la disposición en la sala de las piezas, que incluso puede llevarte a alguna contradicción. Sin embargo, el recorrido por la exposición permite realizar todo un viaje de sensaciones desde distintas perspectivas, siendo una gran oportunidad para disfrutar de parte de la colección olorVISUAL. El acercamiento desde un plano visual posibilita el descubrimiento de piezas autónomas, que pueden comunicarse por su aspecto y su propio proyecto. Si lo hacemos desde el contexto olfativo, como nos propone el coleccionista,  descubrimos los olores que nos evocan las piezas: una composición, un proceso determinado o un instante vivido.

La muestra nos invita a que participemos en ella percibiendo esos olores que el coleccionista propone en los frascos repartidos por la sala. Con la intención de que el olfato nos ayude a ir más allá de lo visual, podemos experimentar doce notas olfativas, todas ellas monocromas: a cítrico se asocia la pieza “Muro de Ladrillos”, de Víctor Pimstein; a oxigenada, la pieza “Doing what you do”, de Koenraad Edobbeleer; a tierra mojada la pieza “Pouring box”, de Rainer Splitt; asociada a lo frutal, la pieza “Étude pour la neige rouge”, de Jaume Plensa; a licórica la pieza en hierro “Patena de Tránsit”, de Susana Solano; a ozono la pieza de un color limitado “Painting H 212 N”, de Herbert Hamak; a química la pieza “Forat al Terra, Endins”, de Júlia Mariscal; una nota floral le sugiere la pieza “Paisaje Esquemático”, de Ñaco Fabré; a musk la pieza “Sería necesario pedirte la piel”, de Begoña Montalbán; asociada a la flor blanca la pieza “Genoma”, de Charles Sandison; a nota marina la instalación audiovisual “nanoESENCIA Grafeno”, de Hugo Martínez-Tormo; y a animal la pieza “Gare du palais #7”, de Joan Fontcuberta.

 

“Muro de Ladrillos”, de Víctor Pimstein. Colección olorVISUAL.

“Muro de Ladrillos”, de Víctor Pimstein. Colección olorVISUAL.

 

“Doing what you do”, de Koenraad Edobbeleer. Colección olorVISUAL.

“Doing what you do”, de Koenraad Edobbeleer. Colección olorVISUAL.

 

“Pouring box”, de Rainer Splitt. Colección olorVISUAL.

“Pouring box”, de Rainer Splitt. Colección olorVISUAL.

 

“Étude pour la neige rouge”, de Jaume Plensa. Colección olorVISUAL.

“Étude pour la neige rouge”, de Jaume Plensa. Colección olorVISUAL.

 

“Patena de Tránsit”, de Susana Solano. Colección olorVISUAL.

“Patena de Tránsit”, de Susana Solano. Colección olorVISUAL.

 

“Painting H 212 N”, de Herbert Hamak. Colección olorVISUAL.

“Painting H 212 N”, de Herbert Hamak. Colección olorVISUAL.

 

“Forat al Terra, Endins”, de Júlia Mariscal. Colección olorVISUAL.

“Forat al Terra, Endins”, de Júlia Mariscal. Colección olorVISUAL.

 

“Paisaje Esquemático”, de Ñaco Fabré. Colección olorVISUAL.

“Paisaje Esquemático”, de Ñaco Fabré. Colección olorVISUAL.

 

“Sería necesario pedirte la piel”, de Begoña Montalbán. Colección olorVISUAL.

“Sería necesario pedirte la piel”, de Begoña Montalbán. Colección olorVISUAL.

 

“Genoma”, de Charles Sandison. Colección olorVISUAL.

“Genoma”, de Charles Sandison. Colección olorVISUAL.

 

“nanoESENCIA Grafeno”, de Hugo Martínez-Tormo. Colección olorVISUAL.

“nanoESENCIA Grafeno”, de Hugo Martínez-Tormo. Colección olorVISUAL.

 

“Gare du palais #7”, de Joan Fontcuberta. Colección olorVISUAL.

“Gare du palais #7”, de Joan Fontcuberta. Colección olorVISUAL.

 

Sin establecer relación ni generacional, ni material, ni técnica, la selección del comisario pretende indagar sobre el sentido monocromo de las piezas seleccionadas. Aunque en algunas no hay un único color, en todas ellas sí hay un color predominante: el verde de la vegetación o del vestido lechuga en la impresión digital “Camuflaje”, de Ángeles Agrela; el color del humo sobre el papel en la obra “esfera” de Pamen Pereira; o el amarillo cítrico en la pieza “De frente y de perfil. Vertical y Horizontal”, de Antonio Ballester para hablarnos del trabajo textil con la arpillera.

 

“Camuflaje” de Ángeles Agrela. Colección olorVISUAL.

“Camuflaje” de Ángeles Agrela. Colección olorVISUAL.

 

“De frente y de perfil. Vertical y Horizontal”, de Antonio Ballester. Colección olorVISUAL.

“De frente y de perfil. Vertical y Horizontal”, de Antonio Ballester. Colección olorVISUAL.

En algunas piezas intuyes su propia esencia sólo con su imagen o título. Ocurre en obras como “Respirar”, de Pep Llambías, que evoca dicha palabra mediante un neón luminoso; en la pieza “s/t”, de Darya Von Berner, donde una rosa dibujada en tela te hace llegar su olor sin necesidad que sea real; o en la pieza “Aroma”, de Tom Carr,  cuya forma en madera ha querido dar cuerpo y color a la evocación de un olor.

“Respirar”, de Pep Llambías. Colección olorVISUAL.

“Respirar”, de Pep Llambías. Colección olorVISUAL.

 

“Aroma” de Tom Carr. Colección olorVISUAL.

“Aroma” de Tom Carr. Colección olorVISUAL.

La presencia de ciertos materiales y los procesos de fabricación que se emplean en muchas obras se concretan en diferentes olores que se desprenden de ellas y se asimilan al proceso de elaboración de un perfume: la rotunda escultura en acero negro de Anthony Caro, “Catalan Stirrup”, con perfume propio y que además nos da la bienvenida a la sala, nos traslada a un lugar de Cataluña; el relieve en escayola del Equipo 57, “s/t”, que muestra las investigaciones espaciales del colectivo, huele a taller de molduras; la pieza de cuarcita, “Silencio”, de Manolo Paz sugiere el olor que se desprende cuando las mariposas polinizan las flores; la pieza en amazonita y lapislázuli, “s/t”, de Joana Cera recuerda el agua que recorre y empapa los lugares menos sospechados; la instalación, “s/t. Carretó”, de David Ymbernon, te traslada a un paisaje donde hace el trayecto un hombre con una carretilla de trabajo; la pieza en zinc “Casco Industrial III”, de Miquel Navarro te lleva a un paisaje industrializado; y el ensamblaje en papel “Economía-social globalizada”, de Rafael Reverón-Poján, huele a balances o a libro de economía.

"s/t". Equipo 57. Colección olorVISUAL.

“s/t”. Equipo 57. Colección olorVISUAL.

 

“s/t. Carretó” de David Ymbernon. Colección olorVISUAL.

“s/t. Carretó” de David Ymbernon. Colección olorVISUAL.

La diversidad en técnicas, en lenguajes y en concepciones de las obras hace difícil dejar de hablar de alguna de ellas, pero si hay una que me ha llamado la atención y ha sido todo un descubrimiento, es la pieza de hormigón “Columna Fracturada”, de Jordi Mitjá.

 

“Columna Fracturada” de hormigón de Jordi Mitjá. Colección olorVISUAL.

“Columna Fracturada” de hormigón de Jordi Mitjá. Colección olorVISUAL.

El trabajo de Jordi Mitjá (Figueres, 1970) es formalmente heterogéneo, abarcando desde la fotografía hasta la escultura o el vídeo. Su obra se centra en el registro de situaciones y procesos externos al artista, incorporándoles, desde la crítica, un gran contenido emocional. En “Columna Fracturada”, la escultura de hormigón es el resultado de la adaptación del sistema constructivo. Más que un Intento fallido de crear una viga pequeña con textura a madera, es el eje central del proyecto Monumentos. ladrones de alfiler, que nos habla sobre la auto-construcción y la auto-destrucción.  “Columna Fracturada” huele a madera de pino del encofrado, al agua que se disuelve en la arena y al cemento que tras reaccionar se convierte en hormigón.

“La necesidad de lo infinito. Obras monocromas en colección olorVISUAL” es una exposición que hay que disfrutar despacio para poder entender el poder evocador del olfato, uno de los sentidos más primarios y olvidados. Cada visitante puede captar una esencia diferente en cada obra, e incluso puede no percibir el olor que nos ofrece el coleccionista. Sin embargo, sí que estoy segura de que la visita es toda una experiencia y las emociones que te saltan harán difícil de olvidar cada una de las piezas que en ella se muestran.

Agradecer por una parte al equipo de CICUS, en especial a Lucía por la visita guiada muy recomendable y por otra, al comisario de la exposición (formado en equipo) por los galeristas Rafael Ortíz y Rosalía Benítez, por su atención y amabilidad.

-Más información sobre las visitas guiadas hasta el 23 de mayo.18.

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