“Lugar: contingencias de uso”. Diálogos entre Arte y Arquitectura en el CGAC.

VISITA CGAC

 

El Centro Gallego de Arte Contemporáneo (CGAC, Santiago de Compostela) alberga hasta el 29 de octubre la exposición “Lugar: contingencias de uso”. Un proyecto expositivo que pone en diálogo el arte y la arquitectura a través de las obras site-specific de las artistas Patricia Esquivias, Luciana Lamothe y Sofía Táboas.

El edificio contemporáneo del arquitecto portugués Álvaro Siza, que se alza en comparativa con el convento y la iglesia de Santo Domingo de Bonaval, es un lugar idóneo para revisar los trasvases entre arte y arquitectura. Las diferentes direcciones que pueden tomar el arte y la arquitectura, se cruzan en esta muestra para ofrecernos ese intercambio entre ambas y darnos otra lectura de la arquitectura gallega. De igual modo, en este proyecto expositivo encuentras vínculos entre lo que es construido, con notables referencias a la cultura gallega, y la propia vivencia que se establece con el espacio.

Las tres artistas contemporáneas, de reconocimiento internacional, presentan diferencias en su forma de expresarse. Sin embargo, en sus trayectorias artísticas tienen un punto en común en la promoción de actos que interpelan entornos arquitectónicos concretos. En esto se ha basado la comisaria del proyecto, Susana González, para la selección de las obras que, aun representando trabajos con una visión individual, son reunidas en el mismo espacio de la muestra para presentar otras narrativas del edificio de Siza.

Por una parte, la artista Luciana Lamothe (Buenos Aires, 1975) se interesa por los elementos constructivos. Su trabajo se centra en el binomio ‘destrucción-construcción’, poniendo a prueba las características mecánicas de los materiales y haciendo hincapié en donde la experiencia arquitectónica se basa en construir para los sentidos.

Mientras tanto, el trabajo de Patricia Esquivias (Caracas, 1979) permite reflexionar sobre interrogantes de la memoria colectiva. Emplea elementos que reclaman su atención para iniciar procesos de investigación y así, a través de la práctica artística construir sus propios discursos.

Y por último, Sofía Táboas (Ciudad de México, 1968) que trabaja entre el “mínimal” y el “arte póvera”, utilizando objetos encontrados y geometrías puras. En las intervenciones de esta muestra repite una serie de conceptos con sus anteriores proyectos, como son la relación de lo natural y lo artificial o las interferencias entre interior y exterior, todo ello con la interconexión de los acontecimientos socioculturales bajo los cuales se inscriben.

La muestra fue disfrutada aun más por la pasión que durante la visita guiada transmitía Susana González, comisaria del proyecto expositivo. A través del recorrido por las diferentes piezas fue descubriendo curiosidades de la producción de las mismas y nos hizo partícipes de ellas, tocándolas o sintiendo el vibrar de las esculturas que allí se encontraban. Las diferentes piezas de las artistas se intercalan en las distintas salas para hablarnos de arquitectura.

En el hall del edificio encuentras la escultura monumental Proceso de inicio (2017), de Luciana Lamothe, con capacidad de estimular todos los sentidos cuando se activa y se transita. La estructura formada por dos rampas, una de subida y otra de bajada, supone una redefinición de la escultura y del espacio arquitectónico donde se sitúa. Aunque la pieza está concebida para que el espectador sea cómplice de ella e interactúe, en nuestra visita, por motivos de seguridad, fue la propia comisaria quien hizo el recorrido por ella. Sin duda el sonido que transmitía era de estar viva.

Proceso de inicio (2017). Luciana Lamothe.

Proceso de inicio (2017). Luciana Lamothe.

Al mismo tiempo que la pieza interactúa con la arquitectura de Siza, la pasarela genera dificultad en el paso de la sala y se hace aun más protagonista del hall.

En el gran ventanal del mismo hall, interviene Flujo horizontal (2017), de Sofía Táboas, donde plantea otra ventana distinta a la ya existente de Siza. La instalación está formada por marcos de madera y cristales de diferentes colores. La luz es otro elemento esencial de la pieza, permitiendo formar en el suelo juegos de sombras y formas geométricas a través de los cristales.

Flujo horizontal (2017). Sofía Táboas.

Flujo horizontal (2017). Sofía Táboas.

En la escalera de acceso a la planta baja nos sorprende encontrar Piscina verde y carril flotante (2017) también de Sofía Táboas. La simulación de una piscina con el desconcierto de ser de color verde. Una pieza arquitectónica dentro de otro espacio para hablarnos sobre el simulacro y la falsedad de la información.

Piscina verde y carril flotante (2017). Sofía Táboas.

Piscina verde y carril flotante (2017). Sofía Táboas.

La sala en forma de cubo es utilizada por Táboas para hablarnos sobre la realidad constructiva local a través de la instalación Plataforma de construcción (2017). Una pieza de 20 m2, dispuesta en el suelo y realizada de forma modular a través de cubos, donde revisa a modo de catálogo los materiales arquitectónicos del territorio: madera, granito, cemento o vidrio entre otros.

Plataforma de construcción (2017). Sofía Táboas.

Plataforma de construcción (2017). Sofía Táboas.

Nos contaba la comisaria que la pieza Función (2017) de Luciana Lamothe es una versión de la que formó parte en la individual mostrada en la galería Ruth Benzacar. Una estructura de andamios, que en mi opinión recuerda a la forma de un toro. La pieza hace referencia a un punto de inflexión entre las acciones realizadas en sus comienzos. Una acción que vemos en tiempo pasado después de hacer fuerza, en este caso, sobre el propio muro de la sala expositiva.

Función (2017). Luciana Lamothe.

Función (2017). Luciana Lamothe.

En la obra Construcción primordial (2017), la artista Sofía Táboas apela a la forma arquitectónica empleando como referencia a los castros celtas, elementos arquitectónicos primitivos de Galicia.  La obra se desarrolla con ladrillos de caña de cannabis y pan de oro. El elemento dorado hace alusión a un elemento mágico, a la viga de oro, en gallego “trabe de ouro”. Una obra que representa la simbología y mitología de los castros gallegos, pero que al mismo tiempo hace referencia a aspectos de una arquitectura sostenible.

Una mezcla entre imaginación y realidad es la pieza Sin título. Mosaico (2013) de Patricia Esquivias, perteneciente a la colección CGAC. La obra reproduce un dibujo en azulejos esmaltados referido a la conexión entre la arquitectura de México con el viejo continente. La imagen es un fotograma del vídeo que la acompaña, siendo este un proyecto abierto que también se presenta en la exposición.

Construcción primordial (2017). Sofía Táboas.

Construcción primordial (2017). Sofía Táboas.

El recorrido por la siguiente sala te hace participar con las dos piezas de Lamothe, Espesor por radio (2017) y Prisma (2017), en los que lleva al límite los materiales de construcción. En la primera la madera es flexionada hasta llevarla a la curvatura y en la segunda al tubo de galvanizado le es atribuido un aspecto blando y lleno de movimiento.

Espesor por radio (2017). Luciana Lamothe.

Espesor por radio (2017). Luciana Lamothe.

 

Prisma (2017). Luciana Lamothe.

Prisma (2017). Luciana Lamothe.

Casarrubuelos #11 (2017) es el título del último trabajo de Patricia Esquivias en referencia la localización geográfica donde se ubicaban los almacenes de los Barrera, una de las últimas sagas familiares dedicadas en Madrid al arte de los metales. La artista configura la sala en el mismo orden que visita el inmueble: la ventana representada en una foto minimalista en primer lugar, posteriormente la puerta tumbada con bajo relieve como técnica artesanal y finalmente un tapiz de lana tejido a mano realizado en México y que representa un boceto no realizado. El proyecto supone una reflexión sobre el potencial de las artes decorativas en distintas disciplinas, permitiendo que sean las vivencias y las historias contadas los protagonistas de los espacios arquitectónicos.

Casarrubuelos #11 (2017). Patricia Esquivias.

Casarrubuelos #11 (2017). Patricia Esquivias.

De esta manera, las tres autoras con las intervenciones presentadas plantean otras tantas narrativas puestas en relación con el edificio de Álvaro Siza. Proyectos específicos para el centro y con una visión femenina que me han cautivado, tanto por el hilo conductor que las define como por la cuidada forma de exponerlas, siendo algo de agradecer, la pasión que desborda la comisaria para hacer llegar el arte contemporáneo a todos los asistentes. Sin duda una visita inolvidable.

Exposición en el Centro Gallego de Arte Contemporáneo hasta el 29 de Octubre.

Patricia Esquivias.

Luciana Lamothe.

Sofía Táboas.

Comisariado: Susana González.

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